El futón viajero

Un futón es una especie de sillón chino, que sirve a su vez (variando su posición) de cama y de chaise-longue. He adquirido uno recientemente, el tapizado es como un papel de pared de los 70, muy pop, rojo y crema. Muy recomendable, resulta muy cómodo y atractivo.
Mi futón lo compré en Madrid, y al tener que tapizarlo quedé con la dependienta en que me lo enviarían por mensajería a casa (a Zaragoza) en unos diez/ quince días. Satisfecho con el asunto, me fui de la tienda -y de Madrid-, a la espera de recibir mi flamante futón.
Pero hete aquí que, transcurridas tres semanas desde el día de la compra, el futón no había llegado. Así que decidí llamar a la tienda, para saber si había algún contratiempo.
Al oír mi voz y reconocerme, la dependienta se puso visiblemente nerviosa y empezó a balbucear:
“Ehhh… sí…, precisamente quería llamaros hoy…, verás…,¿no te habrán llegado por casualidad unas puertas de (palabra ininteligible que no alcancé a entender ni mucho menos a repetir)?”.
Algo perplejo, respondí que no.
“Ya…verás…, es que tu futón está ahora mismo… en San Sebastián”
Al parecer, una confusión en la empresa de mensajería había cambiado el destino de varios paquetes -si bien yo nunca recibí las susodichas puertas, tal vez me lleguen en un futuro próximo-, enviando mi futón a varios destinos erróneos, siendo el último de todos ellos San Sebastián.
Lejos de enojarme, me pareció divertido pensar que mi futón era un futón con carácter, viajero, y que antes de residir definitivamente en mi estudio había decidido conocer mundo. Ahora que ya está en casa lo miro con respeto, y con cierta sensación de que si un día decide irse nada ni nadie podrá impedírselo.
No dudéis en adquirir un futón. Son fascinantes. Todavía no me he atrevido, pero supongo que pronto empezaré a hablarle. Tenerlos en casa es un lujo, hacen mucha compañía. Y son mucho más interesantes, sin duda, que los sillones; los míos al menos fueron incapaces de hacer otra cosa que venir directamente desde la tienda.
2 comentarios
noemí -
Pi -
Un abrazo de oso, que me queda pendiente estrenar el futón pero tb las pancreatitis!! :(
(Y tengo q estudiar a estas horas en esta silla de M, habiendo futones cómodos q me hablarían de San Sabastián??) ;)
MUAAAAC