Nuka

Esta preciosidad es el pequeño vendaval de poco más de dos meses de vida que acaba de incorporarse al staff de "La Carrera...", y que a partir de ahora se encarga de llenar nuestra casa de pelotitas de papel de plata y de devorar el tapiz del sofá sobre el que descansa en la foto. Se llama Nuka, nombre tomado de la osita hermana de Jackie en "El bosque de Tallac", aquella serie de dibujos animados japonesa extremadamente lacrimógena (inenarrable tragedia la muerte de la madre de los ositos, qué treintañero no le guarda todavía rencor al cazador ese).
Sin embargo, nuestra Nuka, lejos de aquellos estreses y dramas de infancia, es un ser adorable y tremendamente feliz que, con muy buen criterio -cuánto nos queda por aprender de los gatos-, divide su tiempo entre enredar, ronronear, comer y dormir. Ya ha encontrado sus rincones preferidos de su nuevo hogar: el teclado del ordenador, el futón, el armario de los productos de limpieza; obviamente, nuestra cama; y, sobre todo, los bajos del sofá, que permiten correr boca abajo frotando el lomo contra el suelo -juego fascinante donde los haya-. Le intrigan particularmente los asuntos que suben y bajan, y por ahora su gran hobby es mordisquear los cordones y dobladillos de cualquier prenda que se mueva. Mención aparte merece el cable de los auriculares de mi discman, que dudo que sobreviva mucho tiempo ante tanto ímpetu felino.
Quizá todavía le falte dominar algunas referencias espaciales de la casa (las mayores dificultades surgen con las patas de sillas y mesas, ese vasto laberinto), pero se diría que su adaptación a nosotros ha sido vertiginosamente dulce: basta con ver el entrañable deleite con el que se viene a dormir sobre nuestro regazo, mientras le rascamos la barriga.
3 comentarios
MalmoLisa -
Dieguez -
noemí -